Gafas rotas

El lunes me rompí las gafas jugando al hockey. Olvidé poner la goma esa de atarlas y se me cayerón. En teoría esta tarde las tendré reparadas. Con las gafas viejas no se ve del todo bien y además me mareo.

En cualquier caso tendré que invertir en unas gafas deportivas.

Pingüino cabrón

Aprovechando que estoy de vacaciones esta semana fui por la mañana a la calle Fuencarral a comprar una bolsa grande con ruedas para poder llevar la equipación de hockey, porque llevar la mochila de los patines por un lado y las protecciones y el resto de material por otro es un fastidio.

Al pasar por delante de una tienda vi que un chico se marchaba corriendo sin pagar, y aunque le habían pillado consiguió marcharse corriendo.

Esto es lo que sucedió:

No fue exactamente así, el no pasó por mi izquierda, pasó por mi derecha, pero el resultado fue el mismo, con el efecto añadido de que las gafas de sol que llevaba puestas a modo diadema salieron volando y se rompieron. No pasa nada,seguro que ya ha robado unas nuevas.

De bases de datos que se ha comido mi perro y otras cosas

Estos últimos días han sido bastante tranquilos, aunque eso no significa que no haya hecho cosas.

Hice una página para difundir por el mundo angloparlante el SysAdmin Day, que como cada año se celebra el último viernes de Julio, en los lugares donde se celebra, claro. Se trata de demostrar a tu administrador de Sistemas, o a la persona que te arregla los problemas informáticos que aprecias su trabajo.

Generalmente el Sysadmin es ese tío al que llamas cuando las cosas pintan muy mal, la aplicación de facturación no carga y hay que cerrar el periodo contable, el correo corporativo no funciona o la aplicación funciona pero parece que la base de datos está vacía. Hablando de bases de datos vacías, la de la página del Sysadmin-Day que hice se borró “espontáneamente”.

El resto del tiempo es un friki que está sentado en una esquina tecleando comandos. Eso tiene que cambiar. Las tecnologías de la información no son un mal necesario en el mundo actual, sino una aliado estratégico. Para que puedas leer esta página, o tener tu blog gratuito en blogger alguien tiene que estar vigilando el chiringuito.

Tendré que montar la página de nuevo, aunque me llevará algún tiempo. Tengo todo el aó antes del siguiente SysAdmin Day. Después de todo e trabajo que me costó la treaducción… en fin, menos quejarse y más trabajar.

Por otra parte he seguido acudiendo los miércoles a las pachangas de hockey, y me voy a apuntar al SPV para jugar esta temporada la liga de la FMP.Es un equipo nuevo que está empezando, por lo que el objetivo fundamental es divertirse y si se pueden ganar partidos mejor, aunque lo veo complicado, ya que en la liga hay equipos que llevan más de diez años jugando.

Hablando del tema, tendré que hacerme con unos patines nuevos por dos motivos: uno, se me están rompiendo los cierres de los actuales y dos, con ruedas grandes y duras no se juegan nada bien en pista, cuesta mucho arrancar y a nada que hay polvo te resbalas por la falta de agarre.

Por otra parte y cambiando de tercio os cuento que mi hermano se ha ido de viaje a Suiza con mi padre. En teoría iba a trabajar allí todo el verano, pero marchándose la última semana de Julio y sin un trabajo buscado me da que cuando encuentre uno va a ser fecha de volver ya, aunque por otra parte para mi es como si fueran vacaciones. Se respira una calma en casa que hace mucho que no sentía.

Hablando de vacaciones, quedan tres semanas para que yo disfrute de las mías. Sólo me he pedido una semana, pero creo que será suficiente, ya disfrutaré las demás en Septiembre o Noviembre. En principio tenía planeado ir a la maratón (en patines, claro) de Berlín en Septiembre, pero estoy casi seguro que no quedan plazas. Como no tenía dinero no reservé viaje ni plaza ni nada, y ahora que tengo dinero no e apetece demasiado.

Por otra parte y entrando en lo laboral nos han cambiado de jefe supremo, y este ya es el cuarto (o el quinto) desde que estoy en el proyecto.

Por cierto, no aguanto este calor, estoy por enviar mi currículo a Ericsson para ver si después de estar un año con ellos en la sucursal española me mandan a Suecia, aunque sea a un curso de una semana o algo.

Siguiendo con lo laboral, esta semana hemos tenido una incidencia de la que nos avisaron el lunes pero sucedió el viernes anterior por la mañana (o al menos algunos usuarios lo notaron en ese momento) que me ha tenido bastante entretenido, y aunque ha quedado resuelta quedan cosas pendientes por hacer, por ejemplo para evitar que se repita. Una de las causas estaba relacionada con una tabla de base de datos que no tenía almacenamiento asignado, como si se la hubiera comido mi perro. La verdad es que no fue gracioso, pero ahora me lo parece porque como ha desaparecido la base de datos de sysadmin-day.org.es pues siento que las bases de datos me atacan, o que se desvanecen ante mis ojos.

Bueno, de momento esto es todo

Este blog no participa en concursos

Por haber participado anteriormente en el concurso 20 blogs me han ofrecido volver a participar. Después de ver lo del año pasado no quiero volver a participar en un concurso de popularidad.

No se trata de la calidad del diseño (salvo en la categoría diseño) es un puñetero concurso de popularidad.

Destacar entre otras 3000 bitácoras que participaran en la categoría personal es prácticamente imposible.  A fin de cuentas se trata de que te vote mucha gente, así que quienes tienen más lectores fieles tinen automáticamente más votos.

Los que aparecen en cabeza están en la portada de la página de los premios, por lo que a su vez obtienen más votos más votos. Y hasta donde yo sé el jurado no revista todas las inscripciones. ¿Cuanto lees de un blog para conocer su contenido? Todas las entradas de los últimos doce meses, ¿las 12 últimas entradas?

El objetivo con el que abrí este espacio no es ganar concursos, ni que mi prosa sea reconocida, ni obtener popularidad. Plan B nació como un experimento, para ofrecer a quien lo encontrara una visión del mundo que no es la de todo el mundo,o simplemente estructurar mi razonamiento.

Podría menear las entradas para darles popularidad,  pero eso no es lo que quiero. 100 comentarios todos los días. Estaría bien, pero no tendría tiempo de leerlos.

Así que la bitácora (anti)personal conocida como Plan B/La realidad no es tu amiga/Estupidez Artificial no participa en más concursos a menos que pueda ganarlos, claro.

Apagado

La victoria de la Selección Española de fútbol no me ha animado. Aunque había decidido tomármelo con actitud de “si la gente estoy contenta yo estoy contento” no estoy contento.

Que más de una semana después lea todavía en la prensa que hay que tomar ejemplo de la Selección de fútbol cuando hay otras selecciones de federaciones deportivas de España que han sido campeonas o subcampeonas durante mucho tiempo en sus respectivos deportes sin que se les haga una reseña ni en la prensa deportiva me molesta, aunque intento olvidarme.

He descubierto que hecho de menos oír gritarse mutuamente a mis vecinos del tercero, prefería escucharles discutir y amenazarse de muerte mutuamente que escuchar la trompeta de las narices que algún fanático del fútbol le ha regalado a su hijo y que no es que se escuche muy fuerte, pero la escucho en los momentos más inoportunos.

Gente que se avergonzaba de ser española ahora está superorgullosa, el debate del Estado de la Nación resulta ser una sucesión de monólogos intragables que no tratan de la situación de España. Hace un calor de morirse, y la gente se queja exactamente igual que todos los años y hablan del calentamiento global, pero sólo hablando de un fenómeno local.

No sé hasta que punto es global el calentamiento, pero desde luego está haciendo en Madrid el mismo calor que el resto del año. La diferencia es que este año estoy más apagado, como neutralizado.

Prácticamente he dejado de enviar postales, es más, no he completado el Round Robin de Junio, pero bueno, éramos un montón de participantes y todavía me quedan unas 20 por mandar, que mandaré poco a poco, aunque debería ponerme a escribirlas.

Los patines los tengo prácticamente colgados porque me da un montón de pereza salir a la calle, incluso cuando baja el sol, pero me he prometido ir hoy a comprar un casco nuevo y mañana me he apuntado para jugar una pachanga de hockey a última hora de la tarde, así que me tendré que poner las pilas.

Por otra parte han vuelto los cómics, con la intención de publicar uno cada semana, pero claro, esa ha sido la intención desde el comienzo y en un año y medio sólo van 12 números.

Además llevo dos días con dolor de espalda. Espero que se me pase pronto.

Vuelven los comics

Hace tiempo que no dibujaba nada y eso ha cambiado la semana pasada.

Sigo dibujando igual de mal que de costumbre, pero al menos he cogido el lápiz y he intentado algo, así que el cómic vuelve a la carga.

Y he dibujado otra historieta que publicaré esta semana.

La popularidad no ha matado a la relevancia

Antes daba una patada a una piedra y normalmente de debajo salían algunos estúpidos, pero estos días salen gilipollas de todas partes. O eso o que la gente que lo disimulaba bien se está preparando para competir en la prueba de estupidez extrema en las Juegos Olímpicos de Madrid 2036.

No me gustan los payasos que hablan de sus equipos de fútbol en los que no participan (y de los que ni siquiera son socios) como si fueran ellos mismos, o que catalogan a la gente por el equipo al que animan, como ya comenté anteriormente en otro sitio.

No me gustan los que pasan de algo y de pronto el día de la final resulta que son más papistas que el papa y se compran la camiseta, el polo, la bandera y todo el merchandising completo. ¿Dónde está la marea azul que animaba a Fernando Alonso ahora que no gana y que viste de rojo?

Como he comentado hace ya tiempo no me gustan los aficionados de un sólo día. Además la mayoría de ellos no practica el deporte en cuestión y no marcan tantos ni en la Playstation.

Todo esto toma una dimensión superlativa con la selección. Veamos, en un partido juegan dos equipos. Uno gana y el otro pierde. Los aficionados del equipo que gana se ponen contentos. Los del equipo que pierde se cabrean. Y como cuando juega una selección los aficionados son todos los de un mismo país el resto de habitantes de ese país a los que la selección nacional de ese país le da igual si gana o pierde tienen que aguantarse.

Y ya estoy harto de aguantarme. Me jode que la gente toque las puñeteras bocinas (cosa prohibida salvo apra advertir de peligro inminente), camine gritando en manada por la calle como ciervos en berrea tirando petardos de varios tamaños y cohetes que sólo deberían utilizar especialistas en pirotecnia y alterando el orden público en general, cortando la calle y haciendo el imbecil.

Yo entiendo que la situación que está atravesando la población española no es la mejor del mundo, pero hay que proponer soliciones y mirar hacia adelante, sin olvidarse del pasado para cometer nuevos errores, y no los mismos de siempre.

Yo no entiendo a quien se queja de la subida del IVA y se empieza a gastar el dinero en banderitas y su esfuerzo en llamar antipatriota al que no apoya a la Selección de fútbol, pero es que ya se me acaba la paciencia.

ESPAÑA ≠ SELECCIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL.

Los Españoles son todos los habitantes de España y la selección un subconjunto de ellos cuyo éxito no repercute apenas en los demás, excepto en el beneficio para la federación deportiva correspondiente.

En fin, poco pan, de poca calidad y malo y poco circo pero con mucho bombo. La popularidad no ha matado a la relevancia, la ha violado, la ha asesinado, después la ha vuelto a violar y se la ha comido con patatas

Huelga de metro, la “peña” se ha enterado.

He encontrado a una persona que vive en Madrid, tiene la misma edad que yo y es ha escrito una entrada en su blog que tristemente ha alcanzado demasiada popularidad y que voy a diseccionar.

Aprovechando que iba a hablar de la huelga de metro como se me ha adelantado redacto sobre su entrada y así mato dos pájaros de un tiro, por una parte escribo sobre lo que quería escribir y por otra parte demuestro que todos los madrileños de 26 (o 27) años no opinamos lo mismo.

Paso a diseccionar el texto (enlace) de Antonio Hedilla (blog).

A ver si la peña se entera:

Empezamos bien. Peña por gente. Un estilo cercano y coloquial, rozando el vulgarismo, se nota a que grupo de gente va dirigido. Yo lo mejoraría escribiendo en su lugar “A ver si la peña se cosca:”

1) Los trabajadores de Metro NO son funcionarios.

La Compañía Metropolitana de Madrid fue intervenida por el estado en 1978 debido a la deuda que tenía. No todos sus trabajadores son funcionarios, pero algunos si que lo son. A día de hoy es una sociedad mercantil (desconozco bajo que forma jurídica se ampara) pero sé que la Comunidad de Madrid tiene ciertos derechos y obligaciones respecto a la misma.

Adenda: No todos los trabajadores públicos son funcionarios.

2) Lo que reivindican es que se cumpla el convenio colectivo VIGENTE

Personalmente ni a ellos ni a sus representantes sindicales les he oido reivindicar nada. No hay ni un cartel pegado.

3) Es ILEGAL bajarles el salario mientras esté vigente el convenio. Ni un 5%, ni un 50, ni un 1%

¿Es ilegal bajo que ley? Todos aquellos que cobren más que el salario base del convenio tienen un sueldo susceptible de ser bajado.

4) Los servicios mínimos se rigen por leyes anteriores a la Constitución, se fijan unilateralmente por la autoridad, jamás se ha desarrollado una ley de huelga. ¿Qué sentido tiene que sea la autoridad la que fija los servicios mínimos? Por eso son siempre abusivos.

Falso de nuevo. ¿Quién es el dueño de la compañía? La Comunidad de Madrid, que asumió la competencia que fue transferida desde el estado. Los servicios mínimos en servicios públicos esenciales nunca son abusivos.

Por cierto, donde están los trabajadores de Metro, manifestándose en Sol, no espera, están en su casa viendo el fútbol.

5) Uno de los objetivos de una huelga es lograr repercusión, los servicios mínimos sólo sirven para que no se note la huelga, por lo tanto es de cajón anteponer la huelga salvaje a la huelga domesticada.

El objetivo de una huelga no es lograr repercusión, el objetivo de la huelga es mejorar las condiciones laborales (o evitar que se degraden), cosa bastante difícil si esa huelga molesta a muchos trabajadores que no pueden llegar a sus lugares de trabajo y cumplir sus condiciones contractuales con las que estaban de acuerdo cuando firmaron sus contratos, es decir, defiendes que el objetivo de una huelga es sencillamente hacer daño caiga quien caiga.

6) Cuando nos va mal, todos queremos que la gente nos comprenda. Cuando les va mal a los trabajadores de Metro, son unos cabrones. Cuando la Administración Pública INCUMPLE la ley, todos aplaudimos. Cuando se rescata a los banqueros, hacemos la ola. Cuando un trabajador pelea por el pan de sus hijos, es un vago.

Define ir mal. Define trabajador de metro. Define incumplir y define ley.
No habes en primera persona del singular porque todos no nos comportamos como dices. Define pelear. Pelear o luchar son palabras que no me gustan cuando se refiere a los derechos de los trabajadores. Prefiero decir trabajar o esforzarse por obtener el pan de sus hijos.

7) A todos nos mola que cumplan nuestro convenio en nuestro curro, tener 30 días de vacaciones, salarios establecidos legalmente, días para asuntos propios y una serie de derechos. ¿Nos molaría que lo rompiesen todo de manera ilegal?

¿Mola? Decir mola dejo de molar en los 80. Todos sabemos que lo único que mola más que un pirata ninja con una guitarra eléctrica que dispara rayos rosas y lleva un loro en el hombro son dos piraras ninja con sendas guitarras eléctricas que disparan rayos rosas con sus respectivas mascotas sobre el hombro.

Días de asuntos propios, ¿quien tiene de eso? Yo no. ¿30 días de vacaciones? 23 laborables y vas que te matas. Resulta que unos trabajadores tienen meor conevenio que yo y les van a bajar una pizca el sueldo y lloran por el tema pero no se solidarizan con los demás trabajadores. Como no has dicho en que Ley te basas no puedo opinar sobre la ilegalidad, pero estoy casi seguro que la bajada de sueldo es legal, aunque desagradable.

Por cierto, curro es una palabra muy vulgar, yo tengo un trabajo, o de decir curro es una falta de respeto a los trabajadores, y eso no lo digo yo, se lo dio un dirigente sindical al Presidente del Gobierno.

8 ) A lo mejor tenemos la crisis que nos merecemos, todos con mentalidad de empresario y lameculos. Si todos tomásemos ejemplo de los trabajadores de Metro, otro gallo nos cantaría. Ellos son un ejemplo de dignidad, el resto unos trepas e insolidarios.

A lo mejor no, seguro. Si lo que premiara en la sociedad fuera el sentido común mi voto valdría por cien, pero como estamos en democracia vale por uno. Los trabajadores de metro no son un ejemplo de dignidad, son un ejemplo de gente que sufre pataleta cuando negociando no ha conseguido su objetivo.

Lo que sucede es que ellos están “armados” y pueden hacer presión porque trabajan en un servicio que a día de hoy es esencial. Es como si se encerraran en el aeropuerto y tomaran a todos los pasajereos de una terminal como rehenes. Detener el metro es un atentado contra el orden público, aunque sus protestas sean legítimas.

El fin no justifica los medios y el orgullo hace más daño que otra cosa. Se protesta contra el patrón y se atenta contra los beneficios del empresario/administración, no contra el resto de los trabajadores. Una buena huelga dejar abiertos todos los tornos y que en las ventanillas no se vendan billetes. Así se puede hacer uso del servicio y no se daña al usuario.

9) Los esquiroles que dicen que quieren ir a trabajar y que los piquetes les intimidan, seguro que cuando los huelguistas consiguen sus derechos renuncian a ellos, ¿no?

El derecho a la huelga no está por encima del derecho al trabajo. Si todos estamos bajo un mismo convenio tenemos los mismos beneficios,se haya ido a la huelga o no.

Mi padre corrió delante de los grises para que la gente de tu edad y de la mía tengamos derecho a huelga. Eran tiempos mucho más difíciles que ahora. Había derecho a vacaciones pero un trabajador medio no podía permitirse salir de su ciudad, en algunos casos ir al pueblo paterno. Y eso de trabajar sentado no se estilaba demasiado, por no decir casi nada. Y afortunadamente podemos hacer uso de esos derechos, y no estuvimos en aquellas huelgas.

10) Es verdad, hay cosas más importantes. ¿Jugará Navas o Fernando Torres esta tarde? Todos con la Roja, mañana al paro y pasado a llorar por las esquinas

Como todo el mundo sabe a mi la roja me la pone floja. A unos señores que ganan en un día lo que yo en un año o incluso lo que ganaré en toda mi vida no les considero trabajadores.

Texto original: Rebeldes en la Estrella de la Muerte

Comentaría más cosas, pero no puedo decir nada más que no se haya dicho.

No me dan ninguna pena

Atención: Después de esta entrada puede que cambie completamente el concepto que tienes de mí.

Puede que aún no te hayas enterado, que seas como yo, que no lee prensa ni ve la televisión, y que sí no fuera por Twitter no me enteraría de nada de lo que sucede en el MundoReal™.

Un tren ha atropellado a muchas personas y de esas personas 30 han muerto. Han muerto por estar donde no debían. Por cruzar las vías habiendo paso alternativo. Por no querer esperar cinco minutos a que la gente que estaba cruzando por el paso subterráneo terminara de pasar y les dejara paso libre.

Lo siento no me dan pena.

Lo mismo sucedió la semana pasada cuando volvía regresando en patines desde el Retiro hasta mi casa, aprovechando que casi todo el trayecto es cuesta abajo. Paso cerca de una pareja mayor y le comenta ella a él en tono desagradable y mucho más alto de lo necesario para que yo lo escuchase:

“Hay que ver a esta juventud, que ya no respeta nada, va en patines por la calle”.

Total, que les adelanto tranquilamente y me detengo a esperar que se ponga e semáforo en verde y ellos tan panchos van y cruzan en rojo.

Si les hubiera atropellado un coche no me hubiera dado ninguna pena. No señor, bueno, si un autobús se les hubiera llevado por delante me hubiera sobrecogido, hubiera llamado al 112 y me hubiera preocupado, pero desde luego no me hubiera apenado por la muerte de unas personas que no conozco de nada.

Y es que hay gente que se apena por el dolor ajeno o que parece que va buscando noticias de desgracias para decir “pobrecitos”. Y lo dicen de cualquiera, sea una desgracia autoinducida o totalmente fortuita.

Por ejemplo, tengo una compañera que es de Valladolid y ante la noticia de la muerte de Miguel Delibes dijo: “que pena”. Ya le tuve que preguntar si le conocía personalmente y me respondió que se lo había cruzado dos veces, pero que nunca había hablado con él, ni era su vecino ni nada.

Yo no entiendo por qué hay personas que se solidarizan con el dolor de esa manera, y no me apetece entenderlo, y menos con quienes elijen correr riesgos estúpidos por no esperar un poco.

Pero está demostrado. Si dejas al individuo la libertad de elegir elegirá la mayor parte de las veces siempre una actividad que le proporcione placer inmediato antes que una que asegure su supervivencia a largo plazo.

En fin, como decía, ninguna pena. Los que si me dan un poco de pena son los vivos, sobre todo aquellos que no estaban cruzando las vías indebidamente y optaron por esperar y tuvieron que presenciar el desagradable espectáculo.

Pero cambio de canal, me pongo música o miro otra noticia distinta y me olvido completamente de tema, así que creo que no es pena lo que siento.

¿Y tú, que piensas de esto?

Mi primer partido de hockey

Ayer acudí a jugar mi primer partido de hockey. Ya sé que es un poco tarde para incorporarse a una liga, y más sin haber jugado nunca con disco. Toda mi experiencia hockística se resume en jugar un día con pelota sobre asfalto, con lo que es un juego distinto al que yo había practicado.

Jugar sobre baldosas y con disco es muy diferente y mucho más rápido.

Comenzamos jugando bien. Correctamente colocados y atacando casi todo el tiempo. Cuando comenzó la segunda parte la cosa fue bastante caótica y nuestro juego empeoró mucho, aunque al final de la segunda parte nos metimos más en el partido y finalmente quedamos 3-1. Yo marqué el tercero, cosa que ni me esperaba. Fue la culminación a una jugada de equipo que finalizó conmigo sólo con el puck bien controlado delante de la portería vacía, con lo que pude meterlo dentro sin demasiado esfuerzo, aunque para asegurar el gol en lugar de tirar casi lo empujé dentro de la meta, porque me conozco y sé que un tiro a un metro de distancia soy capaz en una portería de 80 centímetros de ancho soy capaz de fallarlo.

Me lo pasé muy bien, aunque me hace falta un casco con rejilla.