El año 2006 nos ha dejado y el 2007 ha venido para quedarse, por lo menos hasta que el 2008 le expulse por la fuerza del calendario.
Un año más nos hemos hecho propositos, que deseamos cumplir. Hacer dieta, apuntarnos al gimnasio, dejar de fumar, empezar a hacer deporte, ser más amables, no dejar esa tarea pendiente que cada año se deja sin hacer…
Al principio del año se cumplen los propósitos, o al menos eso se intenta. Porque con la cena de Año Nuevo, el atracón de las doce uvas y el roscón de reyes es bastante difícil resistir la tentación.
Cenas de empresa, fiestas con los amigos, la primera cogorza del año acompañada de las primeras groserías del año y seguida de la primera resaca del año, junto con las primeras comilonas del año, dejar pasar eso tan importante que no se podía pasar del año pasado y que por supuesto que has prometido que no puede pasar de éste.
En resumen, que nada más empezar el año ya estás faltando a tus propias promesas, que además nadie te ha pedido que hicieras. Es un compromiso contigo mismo.
La verdad es que éste año no eres más listo que el año pasado. Al menos si lo que te has propuesto ha sido adelgazar, apuntarte al gimnasio, ponerte a dieta, dejar de fumar y no decir tacos. La has cagado, así de simple. ¿Por qué? Por dos cosas, la primera es que has elegido una mala fecha y la segunda es que te has propuesto demasiadas cosas a la vez, algunas que incluso no quieres hacer.
Habitualmente cuando se le pregunta a un fumador si puede dejar de fumar o no dice que no lo deja porque no quiere. “Si es por mí lo dejo cuando quiera. Lo que pasa es que no quiero.” Ésta es una excusa habitual. Ya, por eso te quejas tanto. venga, chaval, que ya nos conocemos. Tu lo que eres es un adicto, y además muy tonto. ¿Si no has podido dejar de fumar el año pasado como crees que éste año puedes dejar de fumar, apuntarte a un gimnasio y perder peso todo ello simultáneamente? Lo que te has propuesto es simplemente dejar de ser tú mismo y de hacer las cosas que habitualmente haces
Quítate de una sola cosa cada vez o cambia un comportamiento que no te gusta por otro con el que te gustaría reemplazarlo. De uno en uno. En otro caso estarás condenado al fracaso, como un vendedor de cubitos de hielo en Laponia.
Bueno, lo dicho, intentad cumplir todos vuestros propósitos y sobre todo recordad la dieta del cucurucho.
Ah, casi me olvido, ¡Feliz año 2007! Es que con tanto trasiego de felicitaciones vía email y vía foros casi me había olvidado de felicitar desde aquí.
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