De llorones está el mundo lleno. Frases como el “no te ajunto” no son tan raras entre los adultos. No emplean esas mismas palabras, pero el significado es el mismo.
En la oficina donde trabajo el aire acondicionado está muy frió, la secretaria de la mesa de otro lado opina que hace demasiado calor, yo que me siento entre medias de ambas me guardo mi opinión para mi, aunque si tengo frió me pongo una chaqueta, como puede hacer quien se sienta a mi derecha, porque no creo que la utilidad de una chaqueta sea hacer bonito en el respaldo.
¿A quién corresponde decir si está bien regulado el aire acondicionado? Al señor de traje que ocupa el despacho, que cuando tiene frío se pone la chaqueta y cuando tiene calor se la quita. Tomó la decisión, sin consultar con nadie, ya que para algo es director, de dejar el termostato a la mitad, tirando para abajo, porque opina que quien tenga frió que se ponga la chaqueta, y el que tenga calor, bueno, pues que se joda, porque en esta planta manda él y uno siempre puede abrigarse más, así que el termostato tiene que estar en la primera mitad.
En fin, ese es un motivo que algunos emplean para lloriquear, pero lo más grave es cuando una de las chicas que trabajan en la oficina se levanto a tocar el termostato, pues estaba demasiado frió, según ella.
No toques eso, dijo una voz desde detrás suya. El jefe tiene un sexto, un séptimo y un octavo sentido para percibir cuando alguien va a tocar el termostato del aire acondicionado. Así que desde ese día nadie se atreve a tocar el termostato. Todo el mundo advierte a quien llega nuevo. El termostato no se mira y no se toca.
A tenor de los resultados de las últimas elecciones también se ha podido percibir humedad en los ojos de algunos candidatos y candidatas que siguen en directo los escrutinios electorales y obtenían peores resultados de los previstos.
Mis vecinos lloran o se quejan amargamente, porque la boca de metro de mi barrio se ha inundado debido a la rotura de un colector y a quedado completamente destrozada. En lugar de llorar lo que hay que hacer es movilizarse y exigir responsabilidades a quien en los últimos veinte años no ha hecho ninguna reforma, revisión o adecuación de la red de alcantarillado necesaria para hacer frente al incremento de población.
La clase de juego de personaje que juegas en ese juego online tan estupnedo al que tantas horas dedicas resulta que ha sido modificada y ya no es la reina suprema de las batallas. A los demás jugadores no nos importa, menos quejarse y más intentar jugar tu personaje o deja el juego, pero no vayas a llorar a los foros de otras clases.
Suspendes un examen que pensabas aprobar y recurres a la pataleta,si hubieras estado estudiando en lugar de llorando en los foros porque han empeorado a tu personaje hubieras aprobado.
Final trepidante de Liga, cuatro equipos al borde del descenso y tres posibles ganadores del campeonato, más de uno va a llorar y no precisamente de alegría. Van a llorar por culpa de unos señores que practican un deporte que a ellos no les da de comer. La gente normal no pierde su trabajo a causa de unos resultados deportivos, a menos que trabaje en algo estrechamente relacionado con alguno de los equipos o participantes de ese deporte.
Aún así muchos recurrirán a una vieja amiga de la infancia a la que creían olvidada pero siempre ha estado con ellos. Esa amiga es el último recurso cuando has agotado todos los demás ”últimos recursos”. Se llama Pat y no es sabia. No da buenos consejos. Su nombre no vienen de Patricia, viene de pataleta.
Te pica la espalda, tienes calor, ahora hace frió, hay mucho atasco, el metro cada día funciona peor (cierto, pero eso ya lo sabemos todos), no hay sitio para aparcar (ya, y el metro va de culo, ven en autobus, no espera, que hay mucho atasco, no se, búscate la vida, como hacemos todos), los políticos son unos mentirosos, el barrio se cae a cachos y está lleno de baches.
Que me queje menos que la mayoría no significa que sea de piedra, que no me duela, que no me pique, que no tenga frío, que no tenga calor. A cada incidencia intento buscar una solución. La mayoría son provisionales, soy así de vago. Si lo dices una vez me llega. Escuchadme llorones del mundo. Vuestra vida me da igual, si no puedo hacer nada por solucionaros vuestro problema no vengáis a llorarme.
Vuestra pataleta tampoco os solucionará nada. Cierto, estaran mas descongestionadas vuestras glandulas lacrimales pero también más doloridos mis oídos. Basta de quejarse por minucias y buscad soluciones prácticas.
La verdad es que no espero los comentarios de nadie, si alguien me escribe para quejarse lo borraré, o quiza no, quizá le responda diciendo que se calle, que este no es el lugar donde reclamar por una estafa, que yo no me encargo de las obras municipales, no soy dermatólogo y especialmente que no soy frigorista.
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