A quien madruga Dios le ayuda.
Siguiendo con la tónica del refrán actuar seguimos con los madrugones. Lo que éste refrán quiere decir es que las personas que se levantan pronto (no basta con despertarse) reciben una ayuda extra que no esperaban recibir. Es evidente que Dios no se va a preocupar por ti, pues está muy ocupado realizando las tareas típicas que desempeñan los jubilados, pues tuvo suerte de trabajar en una época en el que el Estatuto de los Trabajadores decía que solo hacía falta cotizar seis días y que el séptimo te daban vacaciones.
En realidad la experiencia nos dice que las grandes oportunidades son para los que llegan primero. Puedes ver eso como ayuda divina o pura suerte, eso ya depende de ti. Así que ya lo sabes, si madrugas puede que te ahorres ese atasco kilométrico, o que pases esa parada donde el metro se va quedar parado mucho tiempo antes de que se corte el fluido eléctrico. Así que aunque no por mucho madrugar amanece más temprano si que puedes aprovechar la ayuda de Dios para hacer cosas para las que no haga falta esperar al amanecer.
Hasta la próxima. Y no os acosteis muy tarde que os costará madrugar.
Anotaciones relacionadas posts:













Oie, aunque lleva poquito tiempo me ha gustado bastante esto, en concreto el segundo parrafo de esta entrada me ha gustado mucho
Un saludo!
[...] al fin y al cabo tenemos un cuchillo para imponer uestra voluntad, y si no en cualquier caso como a quien madruga Dios le ayuda si no quieres que alguien reparta por ti o quieres ser tu el que reparte y poder quedarte la mejor [...]