Acogí a un ratón en mi agujero y se tornó en mi heredero

“Acogí a un ratón en mi agujero y se tornó en mi heredero”. Y es que los ratones son unos okupas y se instalan donde pueden hasta el punto que parece que han estado allí desde siempre.

¿Quién no conoce a un amigo quien a su vez un amigo suyo se le ha instalado en casa en un momento de dificultad? Quizá sois vosotros aquellos que se han instalado en casas ajenas sois quienes tienen la plaga de ratones,  porque todos sabemos que las desgracias nunca vienen solas y a veces las ratoncitas vienen con toda su camada o invitan a otros ratones sin  permiso. En cualquier caso mucho cuidado porque ya sabéis lo que se dice del villano.

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