Lo bueno de trabajar a turnos seis días a la semana es que inevitablemente juntarás varios días seguidos libres, llegando incluso a acumular semanas. Lo malo de esas no dosificarte los días de libranza como la mayoría de trabajadores es que uno no sabe que hacer con tanto tiempo libre (limpiar a fondo toda al casa no es una opción).El asunto es que no tengo pueblo, ni novia y mis amigos tienen clase y no tienen ganas de salir. Así que cuando me llamaron de una empresa que se dedica a vender cosas por televisión diciéndome que van a abrir una tienda en la zona de Madrid en la que vivo y que les gustaría hacerme unas preguntas para conocer que artículos serían más interesantes para que los tener en allí les di permiso para que vinieran a la mañana siguiente a mi casa para hacerme unas preguntas y además regalarme una pareja de relojes, uno de señora y otro de caballero.
Allí estaban a la mañana siguiente, tocando mi timbre. Y yo sin los pantalones puestos. Me puse rápidamente los primeros pantalones que encontré y me calcé rápidamente. Un hombre y una mujer asomaron por mi puerta. La perra se los quería comer un poquito, o al menos eso le pareció a la chica, aunque le dije que la perra solo manifestaba su alegría por conocerla. Con alguna interrupción que otra por parte del gato (Arturo, se que no puedes leer esto, pero que sepas que eres un cabroncete) me enseñaron una serie de artículos. En realidad eran fotos de artículos. También me enseñaron una serie coleccionables, algunos muy interesantes. Si compraba tres de ellos a precio de fábrica. Eran ediciones muy buenas, eso si, pero la verdad aunque la oferta es tentadora no quiero comprar tres al precio de dos y que me regalen cuatro chismes, aunque uno de ellos sea un fabuloso centro de planchado. Los motivos son dos. Uno de ellos es que los coleccionables son algo que no compraría por nada del mundo. El segundo de ellos es que no los aceptaría ni regalados. Solo ocupan sitio y sirven para acumular polvo. Solo los lees una vez o ninguna. No los venden ni por asomo. Seguro que ese es el motivo por el que hayan decidido dejar de venderlos a través de televisión y optar por métodos más directos y eficaces, como presentarse educadamente en casa de la gente, ofrecerles entre los tres artículos que mas les gusten de su catálogo para que si se suscriben a tres colecciones a elegir de entre unas diez o doce disponibles (ahora no me acuerdo). Es que ni regalándome un estupendo reproductor de DVD los hubiera comprado.
De todas maneras no todo fue negativo. Me hicieron mucha compañía y es agradable recibir “visitas” en casa, aunque sean comerciales desconocidos.
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