A estas alturas (y bajezas) de la vida uno debería estar acostumbrado a todo pero la verdad es que no lo consigo. Unos salen a la calle a demostrar lo que es de verdad una familia. Una familia cristiana.
Esas mismas familias que se reúnen a comer pavo en Nochebuena y que montan el Belén, que celebran el nacimiento de Cristo. Que celebran la llegada de los Reyes Magos y que se comen las uvas de la suerte en Año Nuevo.
Sin embargo son unos ignorantes, que no saben que en Europa no había pavos ahsta que Hernan Cortes se trajo algunos del Nuevo Mundo, que el 25 de diciembre primero era celebrado por los paganos, que el turrón es un invento de los musulmanes que invadieron la península Ibérica y que ese señor del traje rojo y las barbas blancas no es un personaje del cristianismo.
Y desde luego comer doce uvas con las campanadas de fin de año no da buena suerte. Para empezar el reloj de la puerta del Sol no da las campanadas de las doce de la noche a una velocidad que te permita comerte doce uvas sin atragantarte. Los relojeros instalan un dispositivo todos los años que hace que las campanadas suenen más espaciadas unas de otras, aunque algunos años no ha sido instalado y ha habido bastantes protestas.
La tradición en si es un invento de los cosecheros que en el año 1909 se las vieron y se las desearon para acabar con el excedente acumulado de esta riquísmima fruta que si no era consumida se estropearía.
Comer mazapán tiene su origen en el siglo IV a.c. Vosotros me diréis que tiene eso de navideño y los árboles de Navidad no se han empezado a decorar hasta el mediados del siglo pasado.
Originalmente se celebraba el nacimiento de cristo junto con las fiestas de Reyes, que en origen eran solo magos, y no había ninguno negro, aunque a Baltasar en ocasiones se le ha representado como un jefe indio (después del descubrimiento de América).
Existen otros muchos mitos de la Navidad que podemos desentrañar. Lo que me da rabia es que estas y muchas otras cosas se las enseñan a los niños sus papás y sus mamás como si hubiera sido siempre así cuando muchas son tradiciones bastante modernas (las uvas, adornar el árbol) y que nada tienen que ver con ninguna fe o con el sentimiento navideño.
Con esta entrada empiezo el año con una declaración de guerra contra los vendedores de humo.
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todos los mitos del cristianismo no son mas que asimilaciones de mitologias anteriores, tanto paganas como del culto a los dioses caldeos, babilonicos e incluso romanos como Mitra