El pasado jueves fui a jugar un partido de fútbol siete con los compañeros de trabajo. Es en el primer trabajo en el que me veo fuera del mismo con mis compañeros y la verdad es que es una experiencia que me ha gustado.
El partido para mi supuso mucho esfuerzo. Es la primera vez que hago deporte en los últimos diez años y además la pista de siete se me hace muy grande, sobretodo porque acostumbraba a jugar a fútbol sala. Por otra parte no tengo zapatillas con tacos, con lo que jugar bajo la lluvia sobre hierba artificial se convirtió en una lucha por no resbalar y caer de culo continuamente. Aún así me resbalé varias veces y en dos ocasiones me abrí de piernas.
Como conclusión diré que es una experiencia que ha merecido la pena y que seguramente repetiré en el futuro si surge la oportunidad, aunque todavía hoy me duelan las ingles.

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