Como en la Campus Party pero currando

Ya es oficial. Nos han cambiado de centro de trabajo. Ahora en lugar de trabajar en el edificio de IBM trabajo en otro edificio distinto, mucho más pequeño y más cutre. Las primeras impresiones son bastante negativas.

Nada más entrar por la puerta entras en un microvestíbulo con una puerta de cristal abierta al frente que da a un bonito restauran (Casa Gonzalo) y una puerta de cristal a la derecha. Al entrar hay un ascensor unas escaleras de subida y de bajada. En el recodo de la escalara de bajada está la mesa del guardia de seguridad. En las otras tres plantas solo hay hileras con mesas con aspecto Ikea (aunque no las he encontrado en el catálogo de la firma sueca) y sillas de oficina de las más baratas.

Disponemos de unos teléfonos de centralita bastante cutres. Acostumbrados a tener dos lineas en cada teléfono y una pantalla para ver quien nos llama. Ya no tenemos cajoneras y solo disponemos de dos enchufes por mesa. Además ahora al estar fuera de la VPN de la compañía tenemos que realizar un paso adicional para conectarnos, aunque el primer día a los primeros compañeros en llegar allí les consto varias horas.

No disponemos de nuestros monitores, aunque el jefe nos había dicho que nos lo iba a traer, claro que no dijo cuando. La mitad de las bocas de red no funcionan. El edificio tiene una pinta hostal que puede con ella. Eso si, no tiene tabiques interiores y dispone de un patio para salir a fumar quien lo desee.

Las máquinas de vending son mucho más caras que en el edificio anterior, un 30% más, y además no disponen de lector de tarjetas, por si me apetece programarme una “tarjeta mágica”, nunca lo he hecho, pero seguro que puedo, no me regalaron el aprobado en electrónica digital precisamente.

La primera sensación al ver el que iba a ser mi puesto de trabajo ha sido de estar en una lanparty. Mesas y cables de red y nada más.

Principales defectos del puesto de trabajo (comparado con el anterior centro).

  • Pérdida de contacto visual con la gente de soporte de nivel superior. Hemos pasado de ser una pequeña familia a estar masificados.
  • Aspecto de cutrez en todo el edificio, a pesar de estar construido en 1994 (comprobado en la oficina virtual del catastro).
  • No hay papeleras.
  • El teléfono es complicado de manejar. Teclas como zorro, cuadrado, triangulo y pentágono no ayudan a saber como funciona. Parece un mando de playstation.
  • No tenemos un sitio donde dejar el material. En nuestros cuadernos puede haber información sensible y no me gusta estar llevándolos a casa todos los días.
  • La red va muy lenta y necesitamos un paso adicional para conectar a los servidores que explotamos
  • No hay papeleras.
  • Los puestos estás demasiado juntos. Aquello es un gallinero.
  • No disponemos de material de oficina, todo lo que tenemos, botes, post-it, un cuaderno en blanco, dos chinchetas y un rollo de celo son cosas que hemos traído del anterior edificio para poder tener algo.
  • Las sillas son un poco malas (claro, que habiendo probado en otro trabajo sillas cuyo precio en euros ronda los cuatro dígitos todas me parecen “de las baratas”) pero estas son bastante maluchas.

De momento estas son las deficiencias que he encontrado, aunque podría ser más descriptivo. El cambio ha sido más improvisado que otra cosa, aunque se veía desde hace meses. Me negué a personalizar mi puesto en el edificio anterior porque sabía que en cualquier momento nos iban a trasladar y ahora no tengo ni un triste separador al lado para colgar un calendario y la chuleta con los teléfonos de los distintos departamentos.

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1 Comments.

  1. Si, he puesto dos veces que no hay papeleras, por no decir que no hay impresora, ni pared para colgarme las chuletas de referencia rápida.