Me siento estúpido cuando… (IV)

Me siento estúpido cuando…

… me mandan de una consultora a una entrevista de trabajo y la persona de la consultora ha adornado mi perfil de cara a la empresa a la que me envía y encima no me lo ha dicho y tengo que seguirle el rollo y decir que sigo estudiando la carrera cuando la dejé a medias. O que durante años he hecho múltiples tareas que aunque he visto hacer o sé como se hacen no he hecho nunca.

Y es que aunque pienso que la realidad adornada es muy útil para escribir grandes relatos, como esa serie de entradas que hay por aquí publicadas en las que ir al cine parece una historia de espías, no se debe mentar en los currículos ni en las entrevistas de trabajo.

Al fin y al cabo si no te cogen no te cogen, y si te han cogido y has mentido diciendo que poseías una habilidad necesaria para el puesto y en realidad no la posees, o bien te pillan, o bien te matas a trabajar y entrenarla para tenerla al nivel que se supone que la tenías cuando hiciste la entrevista más el que se supone que la deberías tener con la práctica del oficio mientras estás allí.

En fin, mentir resulta cansado e incita a la paranoia. Y más cuando mientes porque otra persona te ha metido en ese berenjenal.

¿Y vosotros? ¿Sois de esa clase de personas que adornan el currículo?

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5 Comments.

  1. yo no, porque luego si no sabes hacerlo y te contratan…menudo marrón!!!!

  2. José Gacel

    En mi entorno casi todos los currículos son realidad tan adornada que roza la mentira o el esperpento. Los jefes cuentan como gran mérito asistir a actos (sí, asistir, no demostrar aprovechamiento). cuenta como mérito enorme auténticas tonterías como irse a leer un libro -de entretenimiento que no tiene nada que ver con la reunión- a un comisión donde se decide el futuro de gran parte del sector donde trabajo o se dedican a organizar reuniones <> en lugares como La Habana que tienen sólo tres horas de duración todos los días de una semana y con todos (o casi todos) sus participantes provenientes de Madrid y que cuentan luego como un gran mérito -aunque todo el mundo sabe que se han dedicado a <>-.

    Y otras muchas cosas parecidas que darían ellas solas par un blog que no escribo por la misma razón que no soy más explicito en este mensaje.

    Nota:
    Muchos de ellos cuando deben hacer una de las tareas que su currículo dice que saben hacer. no saben por dónde empezar.

  3. Antes igual si, ahora (aunque hace 4 años que estoy en la misma empresa) no. Te ahorras disgustos, sabes hacer lo que sabes hacer y punto.

  4. Hombre hay que adornarlo un poquillo, las cosas se pueden poner bien, y mejor. Ahora bien yo nunca he puesto nada que fuera mentira porque imagínate que te pillan, qué cara se te tiene que quedar cuando te digas que hagas tal cosa que se supone deberías saber hacer.

  5. Jamás adornamos un currículum por una razón muy sencilla: no sabemos hacer nada. O por lo menos nada meritorio. Ni adornar un currículum.