Este es un tema del que se habla en privado pero del que no se suele escribir.
Uno puede decir que es adicto a las series y que ve muchas. Esta tan asumido que todo el mundo descarga que la gente me pregunta habitualmente si he visto la temporada N de la serie que sea, siendo N un número de temporada que todavía no se ha emitodo en españa, al menos en abierto.
Otra cosa es que la gente ponga por escrito desde que página consigue los enlaces a las series, discos y películas, ya que todos asumen que en cierto modo no es del todo correcto descargarse contenidos, pero tampoco es ilegal en tanto en cuanto no hay ánimo de lucro.
Eso está bastante cogido con pinzas, puesto que existen jueces que entienden que ahorrarse unos cuantos euros de un disco es lucro, aunque esos son la mayoría.
Paso a relatar mi experiencia con el P2P y como terminé escarmentando de él.
Al principio cuando me puse Internet en casa el P2P ya estaba bastante extendido. Al principio descargaba cosas con eMule a cuenta gotas. Al final cogí confianza y empecé a tener siempre algo en descarga.
Vigilar como iban las descargas, hacer estimaciones sobre cuando terminarían o apostar conmigo mismo cual de las descargas que tenía simultaneamente activas y a las que les quedaba la misma cantidad de datos por descargar finalizaría primero se convirtió en un nuevo pasatiempo.
Después descubrí last.fm para escuchar música. Su opción para buscas grupos parecidos me resultó muy interesante. En last.fm descubría un tema y con eMule descargaba toda su discografía. En muy poco tiempo me hice con una colección de música con varios centenares de albumes.
Tras descargar varias películas y algunos programas descubrí con desagrado que se me habían colado algunos programas espía, que algunos ficheros que tenían el nombre de los últimos estrenos eran películas de porno cañí de los años 60 y 70 de viejas arrugadas que me producían arcadas y que había colado varios programas espía en mi ordenador.
Descubrí las páginas de intercambio de enlaces. Estaban hasta arriba de publicidad y me obligaban a desactivar los bloqueadores de publicidad de mi navegador y a ejecutar plugins de terceros dentro de mi navegador para ser funcionales, pero me permitían acceder a ficheros cuyo contenido estaba asegurado que se correspondía con el nombre.
De los centenares de álbumes descargados escuchaba sólo cinco o seis. La mayoría de ellos nunca los había escuchado. También descubrí alguna joya en discos que me había bajado por una sola canción y terminó resultando que esa canción era la que menos me gustaba del álbum.
Las películas las pasaba a cámara rápida buscando las escenas más interesantes.
La seguridad de mi equipo estaba comprometida (cosa que no me preocupaba en exceso porque utilizaba un sistema operativo que sólo cuatro frikis conocen, de los cuales tres estñan implicados en el desarrollo y el cuarto soy yo. Lo que me fastidiara era que mi privacidad estaba también en riesgo puesto que las páginas de intercambios de enlaces me solicitan datos personales como la dirección de correo en el registro y si son investigadas quedan muchos rastros de mi conexión.
Al final entre que el contenido descargado era sólo para coleccionar y descargaba m´sa por costumbre que porque realmente me interesaba dejé de hacerlo.
Poco tiempo después descubrí lugares de descarga de música por recomendación de un compañero de trabajo. En esos lugares me permiten escuchar la música sin descargarla como fichero siempre que que lo desee, dejar mi opinión al respecto, descargarla cuando lo desee para por ejemplo poder llevarla en mi reproductor portátil y lo mas importante, me permite hacerlo legalmente porque su licencia lo contempla.
Sólo hay un pero, no están todos lo s artistas. Es más, la mayoría de artistas comerciales no están allí, así que nada que hayas visto por TV o que hayas echado en una radiofórmula lo vas a encontrar seguramente, puesto que están fuera del mercado tradicional. Pero eso en realidad ha hecho que abra mis oídos a nuevos músicas que se salen de lo que demanda el mercado. A música hecha por amor al arte y no por aprovechar una oportunidad de negocio y eso me gusta.
Ahora prácticamente sólo escucho música amparada bajo licencias de libre distribución. Por una parte me ha acercado a los artistas, ante quienes puedo comentar lo que me pienso de su música, y a ellos les ha acercado a su público, con quienes pueden conectar directamente y recomendarse a si mismo ante ellos sin toda la cadena de intermediarios sacacuartos chupasangre de la industria audiovisual y musical tradicional.
Mi equipo ya no está en riesgo (bueno, existen otros riesgos, pero eso ya estaban antes) y mi privacidad a salvo. Además siento que moralmente estoy haciendo lo correcto ayudando a nuevos artistas que hacen cosas distintas a ser conocidos y que no estoy alimentando a una industria de parásitos, si comprar a los discos ni a webmaster aprovechados de las páginas de intercambio de enlaces repletas de publicidad intrusiva e incluso de mal gusto.
Además cuando alguien me dice que se ha descargado algo en emule o que se ha bajado el último disco de algún artista de moda siempre se me escapa una risa y algún comentario acerca de lo antiguos que son, que todavía descargan cosas vía P2P.
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yo hace muuuuucho tiempo que no descargo vía P2P. Utilizo spotify para escuchar música y las series las veo online.
muaaaaaaaaaks
En cuanto a que las series las ves Online ¿te refieres a streaming?
Muchas páginas de streaming tienen publicidad aún más intrusiva que las de intercambio de enlaces, a menos que te suscriban te imponen limitaciones sobre cuanto puedes descargar o visualizar y están repletas de anuncios.
Para eso prefiero pagar y comprar las temporadas de la serie en DVD, pero como no me gusta soltar dinero prefiero otras alternativas para mi tiempo de ocio que son gratis.
Es lo que yo llevo diciendo tiempo… No es ilegal descargar música, pero no estoy seguro de que sea muy ético si el autor desea lucrarse con su creación…
Hay autores que si que regalan su música, así que ¿dónde está el problema?
Parece que para que algo nos atraiga ha de tener un precio o algo que poder saltarse… Si no no interesa…
Como tú, yo también llevo un tiempo sólo escuchando música libre y semi/libre… Actualmente mi único contacto con la música convencional son las recomendaciones de “obligada” escucha que me hacen los colegas y lo hago directamente desde Youtube… Una vez escuchada la canción opino y vuelvo a Jamendo a descubrir cosas nuevas o a disfrutar de los álbumes que tengo en favoritos…
Es más, deseo que la cosa se ponga mucho mas dura (metafóricamente hablando
) y la “piratería” sea mucho mas difícil de llevar a cabo para que los autores de música libre se vean beneficiados… Los que sigan empeñados en cobrar por 4 acordes mal tocados que sigan haciéndolo si quieren, pero solo digo una cosa… Adaptarse o morir…
Este pensamiento en parte es bastante “autodestructivo” ya que yo también soy autor y sé lo mucho que cuesta montar un grupo, componer, contactar con gente, grabar, darse de ostias con los otros miembros del grupo por los diseños de portadas, logotipos, etc, fechas incompatibles, montar escenarios, gente que se va del grupo, gente que viene… Cuesta mucho tiempo, esfuerzo y dinero… Que nadie me mal interprete, esto ya lo sabíamos desde un principio y lo asumimos…
Pero hay que ver las 2 caras de la moneda para poder forjarse una opinión justa.
Menudo tocho he escrito en un momento jajajaja
Pero es un tema muy interesante
Interesante comentario David.
Siempre se pregunta a los intelectuales de este país, a las asociaciones de internautas, a los representantes de las entidades de gestión y siempre se obvia a una parte implicada,que son los otros artistas, aquellos que como tú están fuera del circuito comercial, que no se lucran, al menos en exceso con su arte, desde los músicos libres hasta dibujantes webcomics o podcasters, ya sean amateurs o profesionales de los medios que en su tiempo mantienen un espacio alternativo no relacionado con su trabajo simplemente por afición.
Lo que si que es cierto es que descargar material con copyrigth sin los permisos correspondientes está mal, puesto que se infringe la propiedadad intelectual, da igual que sea contenido no licenciado en nuestro país y por tanto no distribuído. Sólo lo veo razonable en el caso de que su importación o viisualización fuera ilegal, lo que se llama censura.
Yo es que soy más de Descarga Directa. Y, hasta ahora, no he tenido ningún problema aunque también es verdad que he tenido la suerte de dar con buenas webs para los enlaces, que eso también cuenta…
Se llama síndrome de estocolmo.
Y es lo que tiene mucha gente. Es cierto que los autores bajo una ley justa debieran tener derecho a cobrar por su trabajo pero no creo que esto que hay ahora tenga ningún sentido.
Las grandes obras de la cultura (al menos de la cultura europea) están perfectamete protegidas por leyes de derchos de autor. Sus sutores muchas veces no verán un céntimo por que llevan años o siglos muertos como puede ser el caso de Bach o Mozart.
Hace unos años una grabación de la flauta mágica o de las 6 suites para cello no bajaba de lo 60 € en nigún comercio de Madrid.¿Realmente los intérpretes cobran de eso más de algún céntimo?
¿A caso no debiera garantizarse el acceso a estas cosas a la gente?
¿Por que no se nota en el precio si el autor tiene o no derechos vigentes (no hay diferencia de precio entre Orff y Palestrina)?
¿Entonces por que razón el archivo Icking ha tenido problemas para subsistir hasta que una institución sueca se hizo cargo de él?
Quizá tenga algo que ver que pone partituras que ya pertenecen al dominio público en internet arruinando el negocio a quien quiere cobrar 60€ por ellas.
Desde esto no me creo nada de lo que digan los que siempre ganan algunos euros
¿También siente alguien que es algo sucio bajar libros científicos que nunca podrá comprar y en los que está contenido un conocimiento al que es muy difícil acceder de otra forma?
Esto se llama síndrome de Estocolmo.
Y el paso siguiente es admitir la patente del doble click y patenetes de software ¡y de mensajes genéticos es decir de información!
Si se quiere pagar derechos sobre eso, entonces hay que pagar por existir por que esa información la tenemos todos. Más vale que tus padres sean GPL aunque a este paso va a ser difícil.
En el caso de las publicaciones científicas es algo flagrante las prácticas de algunas editoriales que tienes los derechos de unos cuantos libros muy buenos y que los imprimen de manera limitada para poner precios altísimos.
Totalmente cierto que el derecho al conocimiento tiene que ser abierto y la cultura accesible. Al menos culturalmente tenemos alternativas donde elegir y podemos decir NO a su mercantilización y desarrollar una cultura paralela sin parásitos abusivos, porque además gracias a las facilidades de interntet todos podemos ser creadores y distribuidores.
En cuanto al conocimiento científico entre las publicaciones a las que es obligatorio suscribirse para poder leer y a al precio que tienen los libros no hay quien acceda y eso no es moralmente aceptable. Tampoco lo es tener que pasar por caja y tener que infringir la propiedad intelectual para poder acceder al conocimiento.
Aquí tenemos dos casos distintos:
1.- Acceso al entretenimiento (series, películas, música videojuegos, será cultura o no, ahí no me meto de momento). Es prescindible, si le quieren poner puertas se puede desarrollar otro modo de entretenimiento paralelo, otras actividades de ocio diferentes u otras creaciones artísticas carentes de esas restricciones de acceso, disfrute y uso.
No es moralmente aceptable el infringir los derechos de autor, es mejor respetarlos y caminar hacia esa sociedad del entretenimiento alternativa a la actual sociedad de consumo del entretenimiento.
2.- Acceso al conocimiento: Tiene que ser abierto. Siempre. Es el futuro de la sociedad. El conocimiento no puede estar en manos de una editorial, de una universidad o de una institución ya sea pública o privada. Los últimos avances científicos y los que no son los últimos tienen que estar disponibles para todo el mundo, estén o no preparadas esas personas para comprenderlos.
En este caso es moralmente aceptable siempre infringir la propiedad intelectual,aunque se debe reconocer la autoría siempre.
Nadie habla de robar la autoría a nadie sólo de dar más difusión al conocimiento.
Eso es el índice de impacto del que media comunidad científica está pendiente. Quizá este sería un medio más eficaz de reconocer la autoría dado que los métodos habituales son un tanto peculiares con esos temas. De hecho yo entiendo como un artículo de un folio por las dos caras puede tener 20 autores reales -aunque supongo que si los tiene será por algo-.