Esta semana la noticia ha saltado en Vic porque su inteligente señor alcalde y algunos de sus ediles insisten en no permitir empadronarse a los inmigrantes sin permiso de residencia que residen en el municipio.
Empadronarse es obligatorio y necesario para poder acceder a los servicios públicos, ya sean prestados por el municipio, la comunidad autónoma o el Estado. Además es necesario estar empadronado en el edificio donde vivimos, y además es extensible también a los españoles.
Hay algunas personas que aunque vivan en una capital siguen empadronados en su municipio de nacimiento. Me parece fatal, puesto que votan en sus municipios cuando realmente no viven en ellos y por ejemplo en las elecciones generales su voto tiene distinto peso según el lugar en el que sea emitido.
Pero eso no es todo. Para que los menores puedan ir al colegio, o los ciudadanos tengan sanidad deben estar empadronados. Además deben estarlo en el lugar en el que quieren disfrutar de esos servicios.
Es como si yo decido empadronarme en Canarias viviendo en Madrid. Absurdo. No puedo permitirme ir a visitar al médico a Canarias cada vez que me pongo malo (y menos por ejemplo teniendo el ambulatorio de la seguridad social a 50m de mi casa) o que un hijo mío no tenga más prioridad para matricularse en el colegio que está al lado de casa que otro nio que vive en el otro extremo de la ciudad pero que quiere ir a este otro colegio por el motivo que sea.
Además es necesario saber cuantos somos para poder dimensionar los servicios básicos de manera correcta y reducir los desplazamientos si tenemos al lado de donde vivimos lo que necesitamos.
Así que o bien el señor Josep Maria Vila d’Abadal i Serra es un negligente que no sabe lo que implica obligar a otras personas vecinos del municipio a tener que empadronarse en otro municipio distinto para poder tener derechos básicos (en otro municipio) o bien es un racista y no quiere que el municipio del que él es primer edil preste esos servicios a ciudadanos que están en situación irregular por haber nacido en otro país y no haber podido regularizar sus documentos, suguramente por causas ajenas a ellos.
Nadie abandona su hogar por gusto y si el señor Vidal se enfrenta un día de estos a un linchamiento y tiene que abandonar Vic deberían negarle el derecho a empadronarse en el municipio donde debe vivir.
Ya sea por gilipollas o por xenófobo debería dimitir.
En el primer caso, porque una persona no puede ejercer un puesto en el que representa a otras personas sin conocer las consecuencias de sus acciones o el significado e implicaciones de lo que significa por ejemplo una ordenanza municipal o cuales son los derechos básicos.
En el segundo caso porque una persona que no respeta a los demás y les hace daño deliberadamente el único puesto de representación que está capacitado para desempeñar es el de líder de una banda violenta.
Lamento ser muy duro que este señor, pero es que no se libra de mi odio ni puesto que no necesitamos alcaldes idiotas ni tampoco representantes violentos.
Un saludo.
EDITO: Esta entrada la he escrito porque aunque una persona no tenga papeles es necesario saber cuantos somos y más o menos donde estamos. Que nos negemos en permitir empadronar a los inmigrantes no va a hacer que se vayan. Algunos de ellos han cruzado desiertos, saltado vayas y embarcado sin ninguna garantía para escapar de cosas que en ocasiones sólo conocemos por el cine.
Hay cosas que aunque nos neguemos en no legislar porque son horribles o no deberían suceder suceden e incluso tienen nombre.
Si ocurre una desgracia como el terremoto de hace ocho días en Haití en algún lugar de España las fuerzas y cuerpos de seguridad, los servicios de emergencias y todos los que participen en las tareas de búsquedas de desaparecidos necesitan saber a cuantas personas se están buscando y quienes son, al margen de su situación legal, y una herramienta eficaz es un padrón municipal actualizado y fidedigno.
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Cuando he visto el título del post directamente he pensado en el alcade de Vic.
Probablemente ahora le presten la atención debida al pequeño municipio de Vic cuya población inmigrante es del 25%. Creo que con este teatro han podido arañar votos al partido Plataforma per Catalunya, lo cual es bueno, porque había subido en las últimas elecciones. ¿O es que nos vamos a creer que no sabían que su propuesta iba a ser rechazada por ilegal?
Con respecto al título de tu post… pues quería contestar que ni gilipollas ni xenófobo, considero que es bastante inteligente el promover una medida que no puede prosperar para ganar relevancia política y poner en el punto de mira el problema real. A ver si consiguen que se mojen los que se tienen que mojar, que parece que lo evitan porque es muy impopular hablar de las leyes de inmigración y la aplicación de las mismas.
Si, por ejemplo el Ayuntamiento de Torrejón, que es un municipio de Madrid donde el padrón no refleja la situación real de los ciudadanos del municipio ha dicho que va a solucionar las irregularidades, pero porque ha visto que después de Vic es el siguiente de la lista donde la situación es más grave.
Que quiera llamar la atención no es óbice para que incumpla la ley y discrimine a los demás o se dedique a juzgar quien está o no en situación irregular.
También me parece mal que los españoles que no viven en su pueblo desde hace décadas sigan empadronados en su pueblo.
EL padrón debe ser un reflejo de la realidad, aunque no nos guste la misma.
es las dos cosas del título y más.