Los que tiran petardos

Existen ciertos individuos estúpidos que en sus momentos de máximo regocijo se dedican a tirar petardos en la calle.

¿No se dan cuenta que van a dejar sorda a mi perra?

Normalmente van en manada, si no sabrían lo que es bueno cuando alguien les metiera uno de esos explosivos por el recto.

El derecho a huelga

No me gusta que algunos interpongan su derecho a huelga al derecho de todos los demás a trabajar.

No me gusta que aquellos que no tienen personalidad y se escudan debajo de un fanático que habla por ellos.

No me gustan aquellos que son incapaces de conseguir sus objetivos negociando y recurren a la pataleta y a fastidiar a todo el que pueden para que les hagan caso.

No me gusta que, hablando en nombre de otros, hablan de guerra, de lucha, de hacer que ardan cosas y de parar la ciudad y luego se desdicen y dicen que son cosas que se dicen en un momento “de calentón”. Cuando se habla en nombre de otros hay que tener la cabeza fría y pensar que es lo mejor para el colectivo  al que representas.

No me gusta que algunos lloriqueen por una pequeña bajada de sueldo y la líen parda aunque aún así sigan ganando mucho más que otros trabajadores, que la líen parda porque ahí gente con mucha menos suerte, no porque ellos vayan a perder su estatus privilegiado.

Bueno, creo que ya he resumido todo lo que no me ha gustado esta semana.

Trabajar con un idiota

Esta semana me toca trabajar en turno de tarde con el compañero menos capaz del equipo, hablando en términos intelectuales.

Ahora mismo dispone de dos ordenadores personales, el antiguo de su ex-empresa y el nuevo de la contrata con la que ha conseguido el nuevo contrato. Su rendimiento sería el mismo con un ábaco.

Es horrible estar mucho tiempo a solas con alguien que te pregunta todo todas las veces y que de una vez para otra se olvida de las cosas. Además de que no tiene los suficientes conocimientos para el puesto.

En fin, paciencia, que es la madre de la ciencia.

Viajar en autocar

Los viajes largos en autocar son bastante incómodos, a menos que midas menos 150 cm de estatura. Es mas, deberían hacer descuentos a la gente alta, porque yo midiento sólo 175 cm no entro casi en los asientos.

A favor del autocar: es barato el billete (comparado con el tren)

En contra del autocar: No es lo bastante barato como para que me merezca la pena pasar más de dos horas en uno.

Los que tienen un Iphone

Más de la mitad de los que tienen un Iphone tienen un ligero retraso mental. Es un cacharro caro que necesita estar conectado a Interntet para casi todas sus funciones.

En la época de las PDAs antes de que existiera el wifi, cuando las redes UMTS/3G estaban en pañales las PDA llevaban bases de datos locales y no necesitabas conectarte.

Efemérides astronómica para los aficionados a la astronomía, guía de vinos paa los profesionales del tema, tu agenda de contactos y citas que sincronizabas contra un ordenador que estaba en tu casa y no contra un servidor de Internet que a saber quien administra… y libertad para elegir tu proveedor de servicios.

Lo que mas me fastidia de los que tienen una I-cosa no es que la tengan, es que si no comentan que la tienen se mueren. “Escucho música en mi iPod durante el viaje”, “Necesito un soporte para el iPhone para poder ver las series en el autocar”, en lugar de decir que están escuchando música en un cacharro portatil, que lo mismo da si es un cacharro dedicado que un smartphone caro.

Los que tienen una Blackberry Storm o un Samsung Omnia II, cacharros igual de buenos que el iChisme no lo nombran cada vez que lo usan, dicen lo que están haciendo. ¿Qué pasa¿ ¿Qué los de la manzana pagan por hacer publicidad de sus cacharros en todas partes?

No sólo no me gusta sino que en ocasiones tengo ganas de atizar una colleja a este grupo de individuos, especialmente a aquellos que no sabían ni mandar un SMS y se pasan el día cacharreando con el cacharro en cuestión mandando e-mails chorra.

Confundir el formato con el contenido

Hay algunas personas, muchas, demasiadas, casi todas, que confunden el formato en el que envían en fichero con el contenido o con el programa con el que lo han generado.

“Te mando un doc” tiene un pase como expresión siendo un documento en formato “.doc” pero lo que me ha matado es lo de “te mando un Word”. ¿Qué me va a mandar? ¿el binario ejecutable de MS Word para Windows que se llama windword.exe? ¿Debería pedierle que me mande también las bibiotecas con las que está enlazado dinámicamente para poder usarlo?

Lo que me enviaron es un documento. ¿No es tan sencillo como decir “Te envío un documento con la información”?

Ya lo abriré yo con lo que tenga o pueda y en caso de imposibilidad solicitaré que me lo mande en un formato abierto.

Mercantilización de la cultura

No me gusta que vendan la Feria del Libro como un evento cultural cuando es un evento comercial.

Que se la lleven a uno de los dos recintos feriales que hay en la ciudad. Todos los años las casetas son nuevas a estrenar. Si eso no cuesta dinero que venga la Lidere S.A. “pobre de pedir” y que lo vea con los ojos en la mano.

El mural de la vergüenza

Hoy en la oficina han puesto un mural con unos apartados en los que cuelgan hojas con las incidencias que tienen un tiempo de resolución demasiado elevado y cosas así.

Es como una pared de la vergüenza en la que aparecen los nombres de los técnicos que son lentos en resolver problemas o que son un poco vagos.

Mucha era digital pero tener una “pizarra” colgada en la pared con las mediciones del rendimiento individual de cada empleado y además a la vista de todo el mundo considero que es ir hacia atrás.

De momento lo están haciendo con un sólo grupo y espero que el experimento piloto les salga mal.

El nuevo sitio en la oficina

Ha habido un nuevo cambio de asientos en la oficina.

Mi grupo ha salido ganando, puesto que nos quitamos de al lado de la ventana que nos deslumbra y nos da reflejo y esos sitios han pasado a estar ocupados por personal de bases de datos de otras plantas, entre quienes hay tres chicas que están como un queso.

Todo ventajas.

Un partido de hockey el sábado por la mañana

Jugar un partido de hockey el sábado por la mañana me ha gustado mucho.

Por una parte sigues practicando el patinaje sin ser consciente de que patinas y por otra haces tiene otra clase de interacción distinta con los compañeros patinadores.

Me lo he pasado muy bien ayer.